jueves, 18 de febrero de 2016

Dictadura de Primo de Rivera

 LA DICTADURA (1923-1931)

El Directorio Militar (1923-1925)
En esta primera fase Primo de Rivera constituyó un gobierno de carácter interino integrado exclusivamente por militares con el que pretendía hacer frente y resolver los graves problemas que amenazaban a España. Las principales medidas adoptadas por este gobierno fueron muy duras:
  • La Constitución de 1876 fue suspendida.
  • Las Cámaras legislativas (Congreso y Senado) disueltas.
  • Los partidos políticos y los sindicatos fueron prohibidos.
  • Las autoridades civiles locales fueron cesadas. Con ello pretendía acabar con la élite oligárquica y el caciquismo. 
Miguel Primo de Rivera creó en 1924 un nuevo partido gubernamental, la Unión Patriótica, con el objetivo de prestar apoyo social a la dictadura. Se trató de un partido en el que se quería integrar a toda la sociedad y con el que se pretendía sustituir a todos los partidos políticos tradicionales, a los que consideraba corruptos. Sus principales afiliados procedían de la antigua oligarquía caciquil, el carlismo, la oligarquía agrícola y el catolicismo. Aunque Primo de Rivera anunció como uno de los objetivos principales del régimen terminar con la oligarquía y el caciquismo, muchos de los integrantes de estos grupos se incorporaron a la Unión Patriótica, reciclándose políticamente, lo cual les permitió mantenerse ligados al poder.

Este partido le sirvió al régimen para hacer propaganda de la dictadura y de la ideología derechista y católica que defendía. Las líneas ideológicas principales de la Unión Patriótica fueron:
  • Rechazo de la democracia liberal y del sistema parlamentarista.
  • Nacionalismo centralista anti-regionalista.
  • Defensa a ultranza de la religión católica.

El lema adoptado por la Unión Patriótica fue patria, religión y monarquía, adaptación del lema carlista dios, patria y rey. De entre los afiliados al partido salían los cargos para los ayuntamientos, las diputaciones y los gobiernos civiles.

El Directorio Civil (1925-1930)A partir de 1925 Primo de Rivera trató de iniciar una nueva fase política que condujese a la institucionalización del régimen. Para ello trató de crear una Asamblea legislativa, una nueva constitución y un partido político único, la Unión Patriótica.

En 1927 convocó una Asamblea Nacional consultiva en 1927, similar al Gran consejo Fascista italiano creado por Mussolini, formada por miembros de la Unión Patriótica que fueron elegidos mediante sufragio restringido. A esta Asamblea se le encomendó la tarea de redactar una nueva constitución. Sin embargo, el proyecto no llegó a conseguir el consenso suficiente y nunca llegaría a entrar en vigor.

Durante esta fase Miguel Primo de Rivera asumió personalmente el mando de las operaciones militares en Marruecos con la intención de liquidar el conflicto en el norte de África. A partir de 1925 España colaboró militarmente con Francia. Fruto de esta colaboración se planeó y se llevó a cabo un desembarco en Alhucemas ese mismo año que condujo a la victoria definitiva sobre los rebeldes rifeños. La guerra de Marruecos había llegado a su fin y la victoria dio a Primo de Rivera una enorme popularidad.

 La oposición a la Dictadura

Pasados los primeros años de dictadura, la oposición se organizó e intensificó en torno a los siguientes grupos:
  • Los republicanos, que se organizaron en torno a la Alianza Republicana.
  • Los anarquistas, integrados en la CNT, se dividieron: por una parte estaban los que defendían el diálogo y por otra los que eran partidarios de la insurrección popular violenta. Estos últimos fundaron en 1927 la Federación Anarquista Ibérica (FAI).
  • Los comunistas.
  • Algunos sectores del ejército.
  • La práctica totalidad de los intelectuales, entre los que destacan figuras como Unamuno, Ortega y Gasset, Blasco Ibáñez y Menéndez Pidal.
  • Los socialistas: el PSOE rechazó el régimen en 1929 y se declaró a favor de la República.


La caída del dictador y de la monarquía

El régimen fue perdiendo todos sus apoyos. Alfonso XIII, temeroso de que la caída de la dictadura le afectase negativamente, ya que él había sido su principal valedor, decidió retirar su apoyo a Primo de Rivera, el cual dimitió en enero de 1930.

El rey nombró jefe de Gobierno al general Berenguer con la intención de que éste organizase la vuelta al régimen constitucional.

El cambio se fue desarrollando de una manera demasiado lenta. La prensa calificó al nuevo gobierno como la Dictablanda. Al mismo tiempo los republicanos, catalanistas de izquierda y el PSOE firmaban el Pacto de San Sebastián (agosto de 1930), a través del cual acordaron constituir un Comité Revolucionario encabezado por Alcalá Zamora que se encargaría de contactar con los militares republicanos y con los representantes de los obreros para organizar un levantamiento armado que hiciera caer el régimen.

Sin embargo los planes de los conspiradores organizados en torno al Pacto de San Sebastián se vieron frustrados como consecuencia del levantamiento militar de Jaca del 12 de diciembre de 1930 a favor de la república protagonizado por los capitanes Fermín Galán y García Hernández. Esta sublevación fue rápidamente controlada por el gobierno, siendo sus promotores fusilados, lo cual contribuyó a avivar los sentimientos republicanistas entre la opinión pública. Después fueron detenidos la mayor parte de los integrantes del comité revolucionario. A pesar de los intentos del gobierno por aplastar el movimiento republicanista, éste continuó creciendo.

 
La difícil situación política llevó a Berenguer a dimitir. En febrero de 1931 el almirante Aznar estableció un nuevo gobierno, prometiendo elecciones y la formación de Cortes constituyentes. El 12 de abril de 1931 se celebraron elecciones municipales. En principio no se esperaba ningún cambio radical, se convocaron con la intención de hacer un sondeo previo a las elecciones legislativas. Sin embargo fueron entendidas por la mayoría de los españoles como un plebiscito a favor o en contra de una monarquía excesivamente identificada con la dictadura. La interpretación de los resultados ha sido objeto de controversia historiográfica, ya que aunque el cómputo global de los votos parecía ser favorable a la monarquía, en los distritos electorales urbanos, menos influenciados los sistemas clientelares caciquiles, el voto republicano consiguió una clara mayoría. Esto forzó la abdicación de Alfonso XIII pocas horas después y el 14 de abril de 1931 fue proclamada la Segunda República Española.

 Los partidos políticos de oposición

Los principales partidos de la oposición en los años previos al establecimiento de la dictadura de Primo de Rivera fueron los siguientes:
  • Partido Republicano Radical de Lerroux. Conoció un importante retroceso electoral durante esta época, debido a la pérdida de apoyo por parte del sector obrero, que comenzó a respaldar a partidos obreristas. Esto impulsó a este partido hacia posiciones cada vez más conservadoras.
  • Partido Reformista de Melquíades Álvarez. Se trataba de un partido republicano, laico y anti-caciquil, que aspiraba a reformar el corrupto sistema político español. Durante esta época fue separándose cada vez más de los posicionamientos políticos socialistas, acercándose a los liberales.
  • Partido Socialista. Conoció un fuerte incremento de su filiación y fuerza electoral. El estallido de la revolución rusa provocó un conflicto interno dentro del partido que desembocó en la escisión de un sector partidario de apoyar la revolución bolchevique rusa e ingresar en la III Internacional, la Komintern, organización fundada por Lenin y Partido Comunista Ruso en 1919 con el objetivo de extender la revolución por el mundo y terminar con el sistema capitalista. Este grupo fundó en 1920 el Partido Comunista Español (PCE)

Expresionismo

Expresionismo :El término expresionismo puede aplicarse a la pintura producida desde principio hasta mediados del siglo XX. No se trata de el nombre de un grupo específico, sino de un término genérico aplicado a una serie de artistas. El pintor expresionista, distorsiona deliberadamente la forma de los objetos que pinta a fin de resaltar la emoción que trata de expresar en su obra e intensifica el color para resaltar su efecto.

Edvard Munch



Las primeras obras de Munch seguían las normas del arte académico decimonónico, aunque era visible su interés por avanzar sobre la expresividad interna del alma humana.
El artista completo su formación iniciada en la escuela de dibujo de Oslo a través de numerosos viajes a París, Alemania e Italia. No era pues, un artista aislado sino que mantenía activos contactos con los pintores de su época, además de La pintura de Munch combinaba de modo muy eficaz el dibujo cerrado, de continuidad ondulada a través de un color forzado e irreal. El expresionismo nórdico se inspira claramente en su producción.



El grito
Obra célebre y símbolo del pasaje del siglo XIX al XX, marca el descubrimiento de los absimos de la psique. Con arrolladora fuerza la pintura expresa con una contudencia dificil de igualar. Suelen identificarse como antecedentes algunas producciones del simbolismo y la obra de Van Gogh.
Munch utiliza una línea continua y ondulante que envuelve las cosas como un sofocate abrazo del que no se puede espacar.
 La escena se construye sobre un puente en donde un ocaso irreal enciende un colorido ficticio en una atmosfera angustiante y dramática generada por el movimiento violento de los colores.
La figura del hombre, distorsionada, se asemeja a una larva en la que se simplifican los rasgos humanos.
En síntesis, se trata pues de una pintura tensa que explora los límites que anticipan lo que luego sería el expresionismo alemán.

Ernst Ludwig Krichner

  Las características de este movimiento eran el fuerte componente gráfico, el uso de una línea angulosa y atormentada, con la que los motivos se deformaban hasta alcanzar efectos caricaturezcos y el gusto a los colores duros, a los que se daba un significado emotivo: todos estos rasgos se hallaban relacionados con la pintura clásica alemana que se proponía como alternativa al academicismo burgués.Además, podría decirse que superficialmente, estaban emparentados con el Fauvismo en relación al uso de colores vivos.  

Pero mientras éstos investigban el color a fin de buscar una unidad a la pintura, los jóvenes artistas de Die Brüke , deseaban hallar para el color un significado simbólico.

 

 Franz Marc

 Franz Marc sentía gran aprecio por los animales y hubiera preferido que el nombre del movimiento refiriera solamente a los caballos, pero Kandinsky quizo agregar la palabra 'jinete'. Coincidieron sí, con el color puesto que el azul era el predilecto de ambos.

 Aunque Marc conseguía transmitir con mucha eficacia los movimientos y las posturas de los animales demostrndo incluso un realimos anatómico y etológico de zoologo apasionado, el artista tendía a colocar todos los elementos de la pintura sobre la superficie, ensamblando zonas y areas de colores límipidos como una vidriera antigua y reluciente.

jueves, 21 de enero de 2016

Ramón María Narváez


Ramón María Narváez y de Campos, duque de Valencia Militar y político español (Loja, Granada, 1799 - Madrid, 1868). Segundón de una familia de labradores acomodados de la pequeña nobleza andaluza, ingresó en el ejército con sólo quince años. Durante el Trienio Constitucional (1820-23) se decantó por los partidarios del liberalismo y tuvo un papel destacado en la lucha contra la sublevación absolutista de la Guardia Real de Madrid (1822). Ello le obligó a retirarse del ejército cuando la invasión de los «Cien mil hijos de San Luis» restableció a Fernando VII como rey absoluto.
Muerto el rey diez años más tarde, Narváez se reincorporó al ejército y defendió la causa del liberalismo y el Trono de Isabel II en la Primera Guerra Carlista (1833-40). Ascendió rápidamente por los éxitos obtenidos en los frentes del Norte (batallas de Mendigorría, 1835 y Arlabán, 1836), el Maestrazgo, Andalucía y La Mancha; pero en esas campañas se fue enconando también su rivalidad personal con Espartero, que habría de degenerar en enfrentamiento político desde 1838. 

La persecución de la que fue objeto por Espartero le obligó a exiliarse en Francia durante la Regencia de éste (1841-43); y, dado que su rival había asumido el liderazgo de la rama progresista de los liberales, Narváez se inclinó hacia la rama conservadora, convirtiéndose pronto en el máximo dirigente del partido moderado. Dirigió la sublevación militar que derrocó a Espartero en 1843 (encuentro de Torrejón de Ardoz), ascendiendo entonces a teniente general y capitán general de Castilla la Nueva.

En 1844 era llamado a formar gobierno, iniciando una serie de siete periodos como primer ministro de Isabel II: 1844-46, 1846, 1847-49, 1849-51, 1856-57, 1864-65 y 1866-68. 
  • Impulsó la elaboración de la Constitución de 1845, que se mantuvo vigente hasta 1868,
  •  la reforma fiscal de Mon (1845), 
  • el Código Penal (1848),
  •  las reformas administrativas de Bravo Murillo.
  • conformó el Estado español contemporáneo según la ideología liberal-conservadora de su partido y según su temperamento autoritario,
  • detuvo el proceso de desamortización de los bienes eclesiásticos, 
  • amordazó a la prensa, 
  • organizó una Administración centralizada y 
  • reprimió los movimientos populares impidiendo tanto el resurgimiento del carlismo (Segunda Guerra Carlista, 1849) como la extensión a España de las revoluciones europeas de 1848. 
El gran poder que atribuyó a la Corona en la Constitución de 1845 se vio correspondido con el sistemático otorgamiento de la confianza regia, que encargaba al «espadón moderado» la formación de gobierno con independencia de la voluntad del electorado, permitiendo después la «fabricación» de unas Cortes adictas mediante el fraude electoral; tal tergiversación del sistema político representativo llevó a los progresistas al pronunciamiento militar y a la revuelta popular como únicos medios de acceder al poder, lo que consiguieron en 1854 (contando en parte con el apoyo de Narváez para derrocar a un gobierno ultraconservador de escasa base social).

Narváez se mantuvo apartado de la política activa durante el Bienio Progresista y, tras la caída de Espartero en 1856, regresó estableciendo un sistema de alternancia con un partido de vocación centrista, la Unión Liberal del general O'Donnell.
 Durante todo el reinado de Isabel II, Narváez representó el principal soporte del Trono, como jefe indiscutible del partido moderado y árbitro entre sus tendencias internas; su muerte en 1868 dejó al partido descabezado y dividido, facilitando el triunfo de la revolución que derrocó a la reina en aquel mismo año. Tras haber contribuido a vencer la resistencia absolutista, implantó una monarquía constitucional inspirada formalmente en los principios liberales, pero la vació en gran parte de contenido con su exagerado autoritarismo y su política conservadora; su legado es, por tanto, ambiguo, como representante político de las oligarquías de notables locales y grandes propietarios que sustentaron su régimen.

lunes, 18 de enero de 2016

Aspiraciones Nacionalista en Europa



La Independencia de Bélgica  

Las repercusiones de la revolución de París de julio de 1830 se notaron con mayor fuerza en los Países Bajos, donde se produjo un profundo cambio. El reino de los Países Bajos se creó durante el Congreso de Viena para evitar cualquier posible expansión por parte de Francia hacia el norte. Lo formaron entre Holanda y Bélgica, y le dieron el reinado al príncipe de Orange.

Leopoldo II de BélgicaLas diferencias entre ambas naciones eran profundas. Mientras los holandeses eran calvinistas, vivían de la agricultura y el comercio, los belgas eran católicos e industrializados. También hay que destacar las enormes diferencias en cuanto a lenguas habladas en el reino, donde el neerlandés se enfrentaba al flamenco y al francés. Tanto unos como otros querían que la capital estuviese en su territorio, por lo que se optó por repartir los organismos oficiales entre distintas poblaciones, lo que convertía el centro del reino en itinerante.
En 1828, los liberales belgas y los católicos se unieron en un movimiento exclusivamente nacionalista que buscaba la independencia. Pero no fue hasta el estallido de las revueltas en París cuando se encendieron los ánimos en los Países Bajos. Los belgas salieron a la calle a manifestarse pidiendo la separación pero la reacción monárquica fue brutal: el ejército, encabezado por el príncipe Federico, atacó Bruselas.
No obstante, los sublevados consiguieron resistir y nombrar un gobierno provisional en dicha ciudad, así como una Asamblea Constituyente que proclamó la independencia del nuevo estado. Gracias a la internacionalización de la situación, los belgas consiguieron el apoyo necesario por parte de Francia y de Gran Bretaña, quienes en noviembre de 1830 les reconocieron como país independiente.
La Asamblea dotó a Bélgica de una constitución en febrero de 1831. En ella, se establecía como forma de gobierno la monarquía constitucional. Pero esto hizo que ahora los belgas se tuvieran que enfrentar a un nuevo problema: encontrar rey.
Habiendo descartado por completo a la familia de Orange, se barajaron varios nombres que pudieran encargarse del trono. La lista se redujo a dos: el duque de Leuchtenberg, hijo de Eugenio de Beauharnais, y el duque de Nemours, hijo de Luis Felipe de Orleáns. Este último era el preferido, pero se negó a aceptar el puesto para evitar futuras acciones por parte de Gran Bretaña. Por eso, contando con el beneplácito británico, el nombramiento fue para Leopoldo de Sajonia-Coburgo, viudo de la princesa Carlota de Inglaterra. El plan consistía en que Leopoldo contrajese matrimonio con la hija de Luis Felipe, quedando así todos contentos.
Por tanto, el Congreso de Bruselas eligió el 4 de junio de 1831 a Leopoldo de Sajonia-Coburgo como rey de la nueva nación. Las potencias acordaron que Bélgica debería permanecer siempre neutral y Gran Bretaña garantizó la seguridad del nuevo país.
La Constitución que tenían como base de su monarquía parlamentaria es considerada hoy en día como la expresión más acabada del liberalismo. Contaba con el reconocimiento de la soberanía del pueblo, la existencia de dos cámaras elegidas, la separación entre el claro y el Estado, un sistema judicial independiente y la declaración de derechos del hombre. Fue un claro triunfo de los postulados liberales y nacionalistas frente a la artificialidad impuesta por el Congreso de Viena a principios de siglo. 

La Independencia de Grecia 
La revolución de Grecia de 1821 surgió en el clima de las Revoluciones de 1820 pero tuvo un cariz muy distinto al de resto de países. Las diferencias entre la nación griega y el Imperio Otomano eran más que evidentes, por lo que los griegos, encabezados por Alejandro Ypsilantis y Dimitros Ypsilantis, proclamaron la independencia de Grecia en 1822 en el teatro de Epidauro (Grecia).



A partir de aquí se produciría una reacción en cadena. Por un lado, el Sultán del Imperio Otomano se alió con Egipto para paliar la rebelión griega. Esto hizo que Reino Unido, Francia y Rusia apoyasen militarmente a Grecia. Sin embargo, el apoyo no fue suficiente, ya que estaban luchando prácticamente solos. El motivo es que, aunque cuando estalló la revolución, Europa entera se conmocionó con las atrocidades realizadas por el Imperio Otomano, los gobiernos de Francia y del Reino Unido desconfiaban de las intenciones de Rusia y de la veracidad del conflicto. En resumen, las primeras contiendas fueron matanzas otomanas que encontraron poca resistencia por parte de los griegos.
El problema se agravó cuando la escisión existente dentro de los dirigentes griegos, quienes no eran capaces de formar un gobierno estable, se juntó con la intromisión egipcia a favor de los turcos. Parecía que todo estaba perdido, pero en 1827, contra todo pronóstico, los helenos consiguieron aprobar una Constitución republicana en la Asamblea Nacional.
Ese mismo año, las potencias europeas acordaron intervenir en la zona de los Balcanes y eliminaron a la flota turca el 20 de octubre de 1827. Aprovechando esta coyuntura, el ejército francés se desplazó hasta Grecia para apoyar militarmente a los rebeldes griegos. Mientras tanto, los rusos ejercían una importante presión económica y militar que ahogaba a los turcos.
La situación era imposible de mantener, por lo que el Imperio Otomano pidió un tratado de paz. Este se consumó con la firma del Tratado de Adrianópolis en 1829, que finiquitaba las guerras ruso-turcas y las posibles aspiraciones rusas en el sureste de Europa. Además, el Imperio Otomano aceptó conceder la independencia a Grecia y permitir el libre tránsito por los estrechos del Bósforo y Dardanelos.
Pero en 1830, las aspiraciones republicanas griegas se frenaron en seco. Francia, Rusia y el Reino Unido suscribieron el Protocolo de Londres, por el cual la Constitución griega se anulaba y la independencia de Grecia dependía de su protección. Además, el territorio que los griegos consiguieron fue bastante inferior de lo que aspiraban a lograr.
En definitiva, la independencia de Grecia fue un éxito relativo. Aunque consiguieron deshacerse del yugo otomano, no fueron capaces de disponer de un gobierno liberal, tal y como querían. La intromisión de las potencias europeas les forzó a adoptar un sistema monárquico que duraría varias décadas. En comparación con las demás Revoluciones de 1820, la de Grecia fue la más exitosa, ya que al menos lograron mantener su independencia frente al gran Imperio Otomano.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Daens

La película cuenta la historia del sacerdote Daens, que vive en el siglo XVIII. Es destinado a Bélgica, y allí descubrirá cómo los obreros de una pequeña ciudad son explotados por un sistema capitalista, controlados por un puñado de ricos que tan solo ansían más y más riquezas, aun sabiendo lo que esto trae consigo: el hambre, la pobreza y la miseria de estos obreros, que cobran un salario indigno por sus largas jornadas de trabajo y que en ocasiones son despedidos tan solo por su edad o por sus ideologías políticas. Daens jugará aquí un papel importantísimo, adentrándose en el camino de conseguir la igualdad entre todos los ciudadanos, en todos los sentidos.


                                                     BIOGRAFÍA
Adolf Daens nació el 18 de diciembre de 1839 y murió el 14 de junio de 1907, fue un sacerdote flamenco y una importante personalidad política belga.
Nacido en una familia numerosa y modesta de Aalst (Bélgica), Daens se opuso activamente al conservadurismo que existía entonces en el seno del clero. Su acción política se centró en la defensa del proletariado y las reivindicaciones igualitarias, y en luchar contra las injusticias sociales.
Se alió con algunos líderes vecinales, con los obreros y con algunos socialistas para oponerse a Charles Woeste, diputado del condado. Woeste era, en cierto modo, el representante de la burguesía de los propietarios y el abanderado del partido católico; se dedicó a defender a los propietarios y a conservar el orden social establecido. Fundó el "Christene Volkspartij" (CVP) (partido popular cristiano) en 1894 y más tarde fue elegido diputado en el Parlamento belga, con el fin de reivindicar los derechos de los obreros y denunciar las condiciones de trabajo y de vida de éstos. Todo esto aplicando la Rerum Novarum (encíclica del Papa León XIII) como doctrina social y como proyectil intelectual para combatir las injusticias socioeconómicas.
Su combate para mejorar las condiciones de trabajo de los obreros y de la vida de sus familias le alejaron del sacerdocio. Por otra parte, fue condenado por su obispo, luego por el Papa y apartado de sus funciones en 1899. Murió en 1907 después de haber pedido perdón a su obispo.
El «daensismo», profundamente humanista, se emparentaría hoy con un socialismo socialdemócrata o una corriente social-cristiana.
La leyenda de una estatua erigida en su ciudad natal con ocasión del 50º aniversario de su muerte resume su empeño: "El trabajador no debe ser ni esclavo ni mendigo, debe ser un hombre libre y próspero".
Louis Paul Boon publicó en 1971 una novela biográfica titulada Pieter Daens. En 1992, el realizador Stijn Coninx, tomando como base la novela mencionada, contó la historia de este sacerdote comprometido en la película titulada Daens.
En 2005, Adolf Daens obtuvo el quinto puesto en la versión flamenca para elegir al “belga más importante” .

León XIII

 (Vincenzo Gioacchino Pecci; Carpineto, 1810 - Roma, 1903) Papa romano (1878-1903). Su familia no tenía grandes medios, pues vivían en una comarca montañosa y pobre. Entró a la edad de ocho años (1818) en el colegio jesuita de Viterbo; en 1824 se trasladó al también jesuita Colegio Romano. Se mostró extraordinariamente dotado para el estudio del latín, adquiriendo entonces el gusto por componer poesía en esta lengua. En 1832 se doctoró en Teología. Los cinco años siguientes los empleó en el aprendizaje del derecho civil y canónico, en la Academia de Nobles. Al finalizarlos fue ordenado sacerdote (1837). Muy pronto pasó al servicio del papa Gregorio XVI, quien le encomendó tareas diplomáticas, primero como delegado pontificio en las ciudades italianas de Benevento, Perugia y Spoleto (1838-1843), y luego como nuncio en Bélgica (1843-1846). En este tiempo viajó por los vecinos países de Alemania, Francia e Inglaterra, visitando sus complejos industriales. En 1846 fue nombrado obispo de Perugia. En esta sede reorganizó toda la actividad pastoral e incluso restauró la catedral y el seminario. Como consecuencia de su buen quehacer fue elevedado al cardenalato en 1853. Durante unos veinticinco años apenas estuvo en Roma, al mostrarse contrario al Secretario de Estado Antonelli. En ese tiempo se dedicó al gobierno de su diócesis y al pensamiento. Uno de sus temas de reflexión fue la universalidad de la Iglesia, llegando a la conclusión que los problemas exclusivamente italianos suponían un excesivo lastre para que fuese plenamente percibida esa universalidad. También se mostró firme frente a las autoridades civiles (en 1860 Perugia fue integrada en el reino de Italia), que ponían trabas a la Iglesia católica. No obstante, entre 1874 y 1877 publicó varios documentos pastorales de tono conciliador. Una vez muerto Antonelli, el Papa Pío IX le nombró cardenal-camerlengo (1877), de modo que se trasladó a Roma. Era una muestra de confianza, pues en caso de muerte del pontífice sería el quien se ocupase de gobernar interinamente la Iglesia. Así ocurrió el año siguiente, encargándose él de la convocatoria del nuevo cónclave que elegiría al sucesor.Este cónclave duró apenas dos días, del 18 al 20 de febrero, y en él se eligió al cardenal Pecci por amplia mayoría. Tenía entonces 69 años. Delgado, enérgico pero de buen caracter y con flexibilidad, adoptó el nombre de León XIII, en honor de León XII. Era el primer Papa elegido después de la pérdida de los Estados Pontificios, en una época de importantes cambios políticos y sociales. A ellos tuvo que atender en su pontificado.

 

jueves, 19 de noviembre de 2015

Leopoldo Alas Clarín

(Leopoldo Alas y Ureña, también conocido por su seudónimo Clarín; Zamora, 1852-Oviedo, 1901) Novelista español. Aunque nació en Zamora, donde su padre había sido nombrado gobernador civil, era de familia asturiana y a partir de los siete años vivió en Oviedo, ciudad a la que le uniría una estrecha relación y que se convertiría, de alguna manera, en la protagonista de su obra maestra, La Regenta. Estudió en Oviedo, con brillantes calificaciones, tanto en el colegio como en la universidad. Muy joven manifestó una exaltada afición por la literatura y una notable aptitud para el teatro y el periodismo satírico.
La revolución de 1868 despertó sus simpatías por la causa republicana y liberal, y sus años en Madrid (1871-1882), donde estudió filosofía y letras y se doctoró en leyes, le permitieron tener contacto con el círculo intelectual krausista, cuya influencia, muy en especial de su profesor Francisco Giner de los Ríos, fue decisiva en su formación.
Con el seudónimo de Clarín, se convirtió, a partir de 1875, en uno de los colaboradores más activos de la prensa «democrática». En 1883 contrajo matrimonio y obtuvo la cátedra de economía y estadística en la Universidad de Zaragoza. Al año siguiente logró su traslado a la Universidad de Oviedo, donde enseñó derecho romano, actividad que alternó con las de articulista y escritor.
Sus artículos literarios y satíricos, publicados mayoritariamente en la revista Madrid Cómico, alcanzaron gran popularidad, pero su mordacidad le valió numerosas enemistades e incluso algún duelo. A su llegada a la capital asturiana, emprendió la redacción de La Regenta, cuyo primer volumen aparecería en 1884. Dentro de su producción crítica destacan los Folletos literarios, una serie de ocho opúsculos publicados entre 1886 y 1891.
Lector infatigable y estudioso concienzudo, sus más de dos mil artículos filosóficos, políticos y literarios publicados lo convirtieron en el mayor crítico literario de su tiempo, y en una autoridad intelectual influyente y respetada. Su ideología progresista y su adscripción a la ética liberal del krausismo entroncan con la voluntad política, característica de ese fin de siglo, de superar la tradicional inercia cultural española.
Sin embargo, a partir de 1890, al sentir que no pertenecía a ninguna de las clases sociales históricamente activas y despreciando a una burguesía cuya única aspiración se limitaba al beneficio, poco a poco sustituyó ese dinamismo histórico por una moral más bien individual que reivindicaba la emancipación del hombre por la cultura. Para él, la posibilidad del progreso social estaba íntimamente ligada al progreso moral del hombre. 

Esa nueva orientación lo llevó a concentrarse más en su obra literaria y a revisar sus convicciones positivistas. Sin alejarse definitivamente de la ciencia, relativizó su poder y centró sus esfuerzos literarios en la descripción de la interioridad humana. Para Clarín, no hay valor auténticamente humano que no sea valor de interioridad. De ahí sus implacables críticas a la Iglesia institucional y su repugnancia por la falsedad, la impostura y la hipocresía, componentes centrales de la sociedad provinciana y decadente que describe magistralmente su novela La Regenta.
El centro de su pensamiento filosófico y religioso se articula entre el reconocimiento del poder de la razón y la permanente intuición del misterio. El «realismo humano» de Clarín adopta las enseñanzas de movimientos y personajes tan dispares como el naturalismo de Victor Hugo, el psicologismo de Bourget o el racionalismo espiritual de Renan. Si bien es indiscutible que la gran obra que deja Clarín es su novela La Regenta, sus relatos breves y su teatro son parte insoslayable de su producción y destacan por la ironía y la ternura inteligente. En cuanto a su vocación teatral, en 1885 estrenó Teresa, obra considerada actualmente como uno de los intentos más notables de renovación del teatro español del siglo XIX.

 Sus Obras Importantes

Su único hijo
El gallo de Sócrates
La Regenta
Doña Berta
                                                                    

Benito Pérez Galdós

 Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843, hijo de Sebastián Pérez, teniente coronel del Ejército y de Dolores Galdós. Desde niño  fue aficionado a la música, al dibujo y a la literatura. Es en opinión general, el mayor novelista español después de Cervantes.
        A los diecinueve años se traslada a Madrid . Allí conocería a don Francisco Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, quien le alentó a escribir y le orientó hacia el krausismo. Durante los primeros años de su estancia en la corte frecuentó redacciones y teatros. Escribió en La Nación y en El Debate.
        La fontana de oro (1870) , La sombra (1871)y El audaz (1871) fueron los títulos de sus primeras novelas, que revelan todavía una influencia del Romanticismo. Publicó artículos políticos en la Revista de España y algo de ellos, así como el ataque al régimen anterior a la Revolución de 1868 y el inmovilismo de la tradición, se plasma en sus obras de tesis de la misma época: Doña Perfecta (1876), Gloria (1877), La familia de León Roch (1878)y Marianela (1878).
        Abre el camino al Naturalismo con La desheredada (1881), la primera de sus novelas contemporáneas a la que le seguirán El doctor centeno (1883), Tormento (1884) y La de Bringas (1884). El amigo manso (1882) es una de las creaciones más originales de Galdós. Lo prohibido (1884-85) es la novela galdosiana más impregnada de Naturalismo. Fortunata y Jacinta de 1886-7 es un vasto mural donde la historia, la sociedad y el perfil urbano de Madrid sirven de fondo a un argumento que presenta a dos jóvenes enamoradas del mismo hombre.
  De su vida íntima sabemos que tuvo una hija ilegítima y amoríos con Emilia Pardo Bazán . Nunca se casó pero plasmó su tipo ideal de compañera en una mujer ya mayor: Teodosia Gandarias , en el drama Pedro Minio (1908). Constantemente predicó un tipo de amor más libre, que veríamos en Realidad y Tristana, aunque se opuso a las costumbres demasiado licenciosas.
        En 1873 aparecieron las dos primeras series de los Episodios Nacionales. Leyó a Balzac , a los novelistas rusos y a Dickens de quien tradujo Pickwick papers. Aprovechó las rápidas apreciaciones e indicaciones sobre sus países. Acusó a los escritores contemporáneos de incapaces de describir la vida de su tiempo. Sólo excluyó de sus ataques a Fernán Caballero y a José María Pereda. Urgió a los otros escritores a tomar las grandes conclusiones de los problemas sexuales y espirituales de la clase media urbana de su época como principal fuente de inspiración. Sus últimos escritos teóricos añaden poco a estas ideas. Merecen citarse el prólogo a El sabor de la tierruca de Pereda, un memorial dirigido a la Real Academia Española y el prólogo a la tercera edición de La Regenta, de Clarín.
        Al final de la década de los 80 y a comienzos de la siguiente publica Miau (1888), La incógnita (1889), Torquemada en la hoguera (1889), Realidad también en 1889 y Ángel Guerra de 1891, en donde experimenta una nueva manera de novelar. Los problemas éticos aparecen en Tristana (1892), Nazarín (1895), Halma (1895) y Misericordia (1897). Frecuentemente (como en Nazarín o Misericordia), sus novelas parecen recordar a Dostoievski. Su penetración psicológica ha sido igualada pocas veces. Entre sus características más definidas se cuentan un estilo personal vigoroso y muy marcado; un gran conocimiento de la locura y la esquizofrenia (no hay que olvidar su interés por Don Quijote) raramente preciso; un efectivo y sistemático manejo del simbolismo (evocador de su propia desilusión por la debilidad de España) y una conmovedora lástima por la gente que pretende elevarse de la bondad a la santidad.
        Las obras dramáticas de Galdós  fueron frecuentemente críticas por tener un carácter esencialmente novelesco. Ciertamente, adaptó para el teatro sus propias novelas Realidad en 1892, La loca de la casa en 1893, Doña Perfecta en 1896, El abuelo en 1904 y otras, que fueron acogidas con éxito por el público y por la crítica. Electra, por motivos políticos o, en todo caso, extraliterarios, constituyó un acontecimiento nacional. El autor nunca había sido tan serio, tan cuidadoso y preocupado como en estos dramas. Hemos de indicar que estas cualidades se hallaban en el teatro español de aquel tiempo. Su influencia para la escena posterior fue benigna. En sus últimos años la oposición creciente se vio patente en la candidatura rechazada y poco después aceptada de la Real Academia. Le dolió que la generación del 98 no le considerara su mentor. La concesión del premio Nobel de literatura a Echegaray (autor muy inferior y de escasa valía) lo consideró un mazazo a la mejor literatura española de su tiempo. En 1912 quedó ciego , aunque no por ello sufrió menos la insolvencia en sus últimos años. Por entonces escribió una tercera, cuarta y, finalmente, quinta serie de Episodios nacionales entre 1898 y 1912; de la última serie únicamente aparecieron seis volúmenes, quedando así incompleta.
        En cuanto a su vida política fue elegido diputado a Cortes por Guayama en 1886. En 1907 encabezó la lista a la candidatura de la Conjunción Republicano-Socialista por Madrid.
        La labor de Benito Pérez Galdós fue la de transformar el panorama novelesco español de aquella época. Dejó al lado el romanticismo y avivó el realismo español, dotando tanto de una gran expresividad a la narrativa como de nuevas formas aptas para el entendimiento del mundo y de la obra. 

 Sus Obras  

Novelas

La Fontana de Oro (1870)                                              
La sombra (1870)                                                       
El audaz (1871)                                                         
Doña Perfecta (1876)                                                    
   Gloria (1877)                                                                                                                                          La familia de León Roch (1878)
                                                                                                        

Teatro

Quien mal hace, bien no espere (1861)
La expulsión de los moriscos (1865)
Un joven de provecho (1867)
Realidad (1892)